Fructosa y presión arterial: la influencia de la ingesta de alimentos
Un estudio muestra: ¡La fructosa afecta la presión arterial de manera diferente según la fuente y el contenido de energía! vs. #salud #nutrición

Fructosa y presión arterial: la influencia de la ingesta de alimentos
Una investigación científica reciente, publicada en 2023, examinó la influencia de los azúcares que contienen fructosa en la presión arterial (PA). La fructosa, también conocida como fructosa, se encuentra en muchos alimentos que consumimos habitualmente, desde frutas hasta bebidas azucaradas. Lo que hace que este estudio sea especial es la mirada detallada a cómo diferentes fuentes de azúcares de fructosa, junto con diferentes niveles de control de energía, podrían afectar la presión arterial.
La investigación distingue entre cuatro tipos de diseños de estudio: sustitución (sustitución igual de energía de los azúcares), suma (energía adicional de los azúcares añadidos), resta (exceso de energía de los azúcares eliminados) y ad libitum (energía de los azúcares libremente sustituidos). Los resultados clave demostraron que los azúcares que contienen fructosa redujeron la presión arterial sistólica y diastólica, además de experimentos en los que se añadió energía adicional a través del azúcar. Curiosamente, el tipo de fuente de azúcar tuvo un impacto significativo: la fruta y el jugo 100 % de fruta condujeron a una reducción pequeña pero importante de la presión arterial, mientras que las fuentes mixtas (con bebidas azucaradas) aumentaron la presión arterial.
Los resultados del estudio sugieren que la fuente de azúcar fructosa y el control sobre el nivel de absorción pueden ser cruciales. El consumo moderado de frutas y jugos 100% de frutas puede reducir levemente la presión arterial, mientras que el consumo excesivo de bebidas azucaradas o fuentes mixtas puede aumentar la presión arterial.
Estos hallazgos podrían tener implicaciones de gran alcance para las recomendaciones de salud pública y los hábitos dietéticos individuales. Cuando se trata de controlar o controlar la presión arterial, estos hallazgos podrían impulsar a los médicos y nutricionistas a ofrecer consejos más específicos sobre la elección de alimentos que contengan fructosa, especialmente para personas con presión arterial alta o con alto riesgo de padecerla.
Términos y conceptos básicos:
- Fruktose: Eine Form von Zucker, die in vielen Lebensmitteln, insbesondere in Früchten, natürlich vorkommt.
- Blutdruck (BP): Die Kraft, mit der das Blut gegen die Wände der Blutgefäße drückt, während es durch den Körper zirkuliert.
- Systolischer Blutdruck: Der höchste Druck in den Blutgefäßen, der auftritt, wenn das Herz schlägt.
- Diastolischer Blutdruck: Der niedrigste Druck in den Blutgefäßen, der zwischen den Herzschlägen auftritt.
- Zuckerhaltige Getränke (SSBs): Getränke mit zusätzlichem Zucker, wie Limonaden, einige Fruchtsäfte, Energydrinks usw.
- Energiekontrolle: Die Regulierung der aufgenommenen oder entfernten Kalorienmenge aus der Ernährung.
Influencia de los azúcares que contienen fructosa sobre la presión arterial según el control energético y la fuente de alimentación
Se examinó el papel de los azúcares que contienen fructosa en la dieta y su influencia sobre la presión arterial (PA) mediante una revisión sistemática y un metanálisis para aclarar en qué medida la fuente de alimento o el contenido de energía median el efecto sobre la presión arterial. El estudio analizó ensayos controlados que duraron más de 7 días y fueron publicados en las bases de datos MEDLINE, Embase y Cochrane Library hasta junio de 2021.
Diseño y metodología del estudio.
El metanálisis especificó cuatro diseños de estudio basados en el control energético:
- Substitution (energiegleicher Ersatz von Zuckern)
- Addition (überschüssige Energie durch zusätzliche Zucker)
- Subtraktion (Entfernung von überschüssiger Energie durch Zucker)
- Ad libitum (Energie aus Zuckern wird nach Belieben ersetzt)
Los criterios de valoración principales fueron la presión arterial sistólica y diastólica. La extracción de datos fue realizada por revisores independientes, mientras que la certeza de la evidencia se evaluó mediante GRADE.
Resultados
Se incluyeron un total de 93 informes (con 147 comparadores experimentales, N = 5213) que examinaron 12 fuentes dietéticas diferentes de azúcares que contienen fructosa en los cuatro niveles de control de energía en adultos con y sin hipertensión o en riesgo de hipertensión. Los azúcares que contienen fructosa no tuvieron ningún efecto en los ensayos de sustitución, resta o ad libitum, pero dieron lugar a una disminución de la presión arterial sistólica y diastólica en los ensayos adicionales (P<0,05).
El análisis de la interacción por fuente de alimento reveló diferencias significativas: la fruta y el jugo 100% de fruta redujeron la presión arterial en los ensayos adicionales, mientras que las fuentes mixtas (con bebidas azucaradas) la aumentaron. La eliminación de bebidas azucaradas o fuentes mixtas resultó en una reducción de la presión arterial en los ensayos de resta. La certeza de la evidencia fue generalmente calificada como moderada.
conclusión
El estudio muestra que la fuente de alimentos y el control de la ingesta de energía median el efecto de los azúcares que contienen fructosa sobre la presión arterial. En particular, la conservación de frutas y el jugo de fruta puro en dosis bajas (hasta o menos que el límite de salud pública de ~10% E) dieron como resultado reducciones pequeñas pero importantes en la presión arterial. La adición de exceso de energía de fuentes mixtas (con bebidas azucaradas) en dosis altas (hasta 23%) resultó en aumentos moderados, su eliminación o la eliminación de bebidas azucaradas solas (hasta ~20%E) en disminuciones pequeñas pero importantes de la presión arterial en adultos con y sin hipertensión o con riesgo de hipertensión.
Estos resultados resaltan la importancia de la fuente de alimentos y el manejo de la energía en el efecto de los azúcares que contienen fructosa sobre la presión arterial y brindan un punto de partida importante para las recomendaciones de salud pública y las estrategias nutricionales individuales para la prevención y el tratamiento de la hipertensión.
El estudio está registrado en Clinicaltrials.gov: NCT02716870.